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Y si la guerra de Irak es un modelo a seguir en el
futuro contra las potencias recalcitrantes -Estados- parias en su jerga-;
dicho de otra manera, las zonas o grupos que no acepten el orden impuesto
por Washington. Entonces cabe preguntarse si esta tozuda orientación bélica
de conquista no crearía una situación extremadamente peligrosa para la
estabilidad internacional. Veamos el comportamiento agresivo contra Siria, Irán y Corea del Norte de esta última desvastada por el hambre. Kin Myong Chol, director ejecutivo del "centro por la paz coreano-estadounidense", declaró a una cadena australiana que "Corea del Norte tiene entre 100 y 300 ojivas nucleares, y todas apuntan a ciudades estadounidenses, si le son impuestas sanciones económicas." Ya los estrategas norteamericanos se plantean la perspectiva de un enfrentamiento con China o con Rusia. Y las razones de ello es que Estados Unidos depende de sus importaciones de materias primas, y en particular del petróleo, Tiene que importar en torno a la mitad de su consumo petrolero y esa dependencia, de naturaleza estratégica, crecerá a medida que las reservas interiores norteamericanas se vayan agotando. Por ello, Washington se preocupa por ver garantizada la ruta de las importaciones que vienen del Golfo. Y se interesa también por las zonas del mar Caspio que pertenece a la zona de influencia histórica Rusa y del mar de China y que ésta se reivindica una buena parte de ella. El 6 de febrero de 1997 la Comisión de las Fuerzas Armadas del Senado escuchó una declaración significativa de la nueve corriente: la del general Patrick Hugues, director de la Agencia de Información de la Defensa (DIA). Rompiendo con prácticas anteriores, el general Hugues habló primero de China: "En resumen, China es una de las escasas potencias que dispone del potencial necesario -político, económico y militar- que le permitiría convertirse de aquí a diez o veinte años en una amenaza regional significativa para los intereses norteamericanos." En el caso de que China afirmase aún más sus objetivos regionales "La perspectiva de un enfrentamiento directo con otras potencias regionales aumentaría en proporción". En la peor de las hipótesis "podría estimar que Estados Unidos representa para ella una amenaza militar directa". El general Hugues añadió entonces: "Al igual que China, Rusia dispone del potencial necesario que le permitiría convertirse de aquí a veinte años en una enorme amenaza regional para los intereses norteamericanos." En los próximos diez años, la debilidad económica del país descarta ese tipo de riesgo, pero, "después, la posibilidad de que Rusia se convierta en una potencia regional rival de Estados Unidos aumenta de forma significativa". "Que nadie se equivoque", ha llegado a declarar el nuevo jefe del Mando Atlántico de Estados Unidos, "no existe ningún país en la superficie de la Tierra al que no podamos alcanzar".¡Qué ceguera total, qué autismo absoluto, qué desafío tardío y a destiempo!
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