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Del "Martes Negro"
Nos quedamos
impresionados e indignados contra el ataque de las torres gemelas del World
Trade Center en Nueva York y el Pentágono en Washington.
De la rabia y del orgullo Prácticamente las respuestas son las mismas de recurrentes en el mundo de condena, como aquellas: "una ignominia y una vergüenza para la humanidad", "de escalofriante estallido de brutalidad", "de humillante afrenta a la dignidad del ser humano, que nada ni nadie puede justificar por razón alguna" y otro calificativo como "un deleznable ataque a la libertad", etc. De la cruzada y asunto siguiente, la cuestión del contraataque. Quien bajo la guía del César Bush se apoya la aplicación de una "justicia infinita" que, de entrada, sugería, "castigo infinito". Y se encuentran las siguientes respuestas:"la tarea de desintegrar a los integristas", "lo de la guerra sucia", "el de morder el polvo", "del exterminio de los responsable directos o indirectos de la masacre", "de desmantelar las redes terroristas en el mundo", etc. Es decir, respuestas llenas de odio y venganza.
Del dolor.
Y lamentamos que unas pocas horas, Estados Unidos haya perdido miles de vida e innumerables personas quedaran heridas y mutiladas para el resto de sus vidas, quemadas y ciegas.
La causa y el efecto de este acontecimiento. Y frente a esta reacción de indignación, repudio y de dolor, lo digo sinceramente, sin la menor intención de engañar a nuestro propio pueblo y al mundo, como sí lo están acostumbrados "los libres pensadores", "los ilustrados" de esta época y es que al investigar la Biblia, el Corán y otros libros sagrados, puedo descubrir su contraposición frente a esta reacción del mundo occidental "cristiano". Y más aún, desde una ubicación doctrinaria cristiana o islámica, queda al descubierto que de lo que interpretamos este ataque como una acción maléfica, es para éstas sustancialmente positiva y contributiva hacia el bien del mundo occidental (¿...?) Prácticamente los textos sagrados lo demuestran así. Puede decirse que las alegaciones y condenas que lanzan los occidentales "cristianos" son falsas bajo una interpretación cristiana e islámica. Insisto una vez más, aquellos occidentales infieles, dirían que es absolutamente falsa y error pernicioso (...) injurioso, precisar, concebir y declarar que los textos sagrados se transformen en una amenaza en la existencia de esta civilización occidental, pues, realmente, hay pruebas lo suficientemente esclarecedoras que impresionarían a los indiferentes e ignorantes y que daré a conocer en esta oportunidad. Primeramente, digamos que algo marca la sociedad occidental: su indiferencia, ignorancia e infidelidad hacia la enseñanza bíblica y mucho más a lo islámico, que ni la marca ni la advierte, puesto que no existe en rasgos generales. La respuesta la podemos hallar en una interesante encuesta llevada a cabo con anterioridad a los atentados del 11 de Septiembre, por el Centro Islámico-Cristiano con la colaboración de la Conferencia de Religiosos Españoles (CONFER) y de la Comisión de Relaciones Inter.-confesionales de la Conferencia Episcopal, que fue respondida por 500 sacerdotes, religiosos y religiosas.
A la pregunta si han leído algún estudio sobre el
Islam, el 54.88% de los religiosos responde que "no apenas nada"; el 21,29%
dice "sí, hace bastante tiempo", y el 23,83% admite "sí, recientemente".
Sobre si alguno ha leído el Corán, que para los autores de la en cuesta
"debería ser una de las principales fuentes de información sobre el Islam",
sólo el 5,3% de
Pues, ante esta ignorancia e indiferencia de los religiosos, ¿qué se puede esperar de los pueblos occidentales? ¿Pueden éstos emitir un juicio o estar capacitados para la comprensión de los acontecimientos del 11 de Septiembre? Y más aún, ¿qué respuesta valedera nos puede transmitir una sociedad infiel ablandada, porosa, invertebrada, hasta estúpida, bellaca, imbécil y sin alma? Desde luego, con respeto y con firmeza diría que nada nuevo puede salir de ésta. El mismo juicio nos revelan los libros sagrados, veamos: La Biblia nos dice: "Porque los gobernadores de este pueblo son engañadores y sus gobernados se pierden. Por tanto, el Señor no tomará contentamiento en sus jóvenes, ni de sus huérfanos y viuda tendrá misericordia; porque todos son falsos y malignos, y toda boca habla despropósitos..." (Isaías 9:16). El Corán nos dice: "En verdad en cuanto a aquellos que creen y que luego no creen, para volver a creer, aumentando su incredulidad, que no esperen que Allah les perdone ni que les guíe por el camino recto. Dad a estos hipócritas la buena nueva de que un suplicio doloroso les está reservado." (Sura III, Aleya 136,134). La entrada de le Tercer milenio del cristianismo, occidente ha cerrado las puertas a Cristo. Y es una realidad que hay que concretarla, que ante el rostro doliente del Crucificado, occidente es el infiel cristiano. Cubierta de una llaga inmunda del pecado. Infectada de demonismo. Esta es la afirmación de cada hombre fiel y revelada en los propios textos sagrados cristianos e islámicos. " Oíd, cielos y escucha tú tierra; porque habla Jehová: Crié hijos, y los engrandecí, y ellos se rebelaron contra mí. El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su señor; Israel no entiende, mi pueblo no tiene conocimiento. ¡OH! Gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malignos, hijos depravados! Dejaron a Jehová, provocaron a ira al Santo de Israel, se volvieron atrás." (La Biblia, Isaías 1:2,3,4)."La vida del Mundo no es sino un juego y una diversión . Pero ciertamente la permanencia en la otra vida es mejor para aquellos que temen a Allah. ¿No lo comprendéis? (El Corán, sura VI, aleya 32). Y es la afirmación de cada hombre fiel que el imperio norteamericano es la gran potencia del Mal, representada por la Gran Bestia. Y es la sociedad de Nueva York el icono por excelencia de Babilonia: la prostituta manchada con la sangre de los pueblos del Tercer mundo, de las hambres y pobreza de África, Centroamérica, Asia, etc. Pues que se oiga sin prejuicio que lo acontecido es una respuesta reflexiva profunda y fuerte que la injusticia puede santificar la violencia. Es indiscutible que la violencia está condenada por los "libres pensadores", modernistas, liberales, evolucionistas, antropocentristas, relativistas, etc. Pero para los Planes de Dios o Allah es inobjetablemente valedera.D ebo de precisar una vez más que no pretendo dogmatizar, simplemente razonar bajo el pensamiento doctrinario cristiano e islámico. Sobran ejemplos en los textos sagrados bíblicos y coránicos de lo que invalidan y condenan los "libres pensadores" es injustificable para Dios. Recuerden las palabras de Jesús sobre la caída de la torre de Silot, al decir: "O aquellos dieciocho sobre los cuales cayó la torre de Siloé, y los mató, ¿pensáis que eran más culpables que todos los hombres que habitan en Jerusalén? Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente" (La Biblia, Lucas, 13:4,5)."¡ Cuántas ciudades Yo he destruido! Mi violencia llegó contra ellas durante la noche o a la hora de la siesta. (El Corán, sura VII, aleya 3) "No sois vosotros quienes los habéis matado. No eres tú que ha lanzado la flecha cuando has tirado, sino que ha sido Allah el que ha tirado. Y lo ha hecho para poner a prueba a los creyentes mediante una prueba en verdad hermosa. Ciertamente, Allah entiende y sabe" (sura VIII, aleya 17). H e preferido recurrir a los textos sagrados para dar respuesta a los acontecimientos del 11 de Septiembre, puesto que es un derecho natural que predomina y que se atribuye en su religiosidad cristiana e islámica un culto público y social. Y finalmente, a su reflexión y análisis diría: ¿ Para estar en paz con Dios o Allah es preciso estar en guerra con el error? ¿Podría ser un misterioso designio divino santificar la violencia como objeto de castigo a la monstruosidad absurda e impía de nuestra sociedad occidental infiel? Y ¿Son los libros sagrados instrumentos apologistas de violencia? Usted tiene la respuesta.
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