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La Inmigración en España III |
Me
viene a la memoria un fragmento de los Heraldos Negros, del poeta
peruano César Vallejo (1892-1938), que con su lucidez y profundidad, nos
dice:
"Hay golpes en la vida tan fuertes... ¡Yo
no sé!
Son pocos pero son... Abren zanjas oscuras en el rostro más fiero y en
el lomo más fuerte..."
Afirmaciones que nos vinculan en una estrecha relación
con lo que piensa y si un inmigrante excluido y marginado. Quien salido
del hambre y la miseria que padecen nuestros pueblos, sufre aquí las
repetidas e injustas "cadenas de prisión".
Y leemos con mucho pesar y dolor las noticias de cómo
pierden la vida aquellos inmigrantes que no pudieron alcanzar las costas
del sur de la península ibérica (500 en el último año). Y consternación
de aquellos que son detenidos y devueltos a sus lugares de origen
(15.000 expulsados en las costas de Cádiz, en el pasado año). Y tristeza
por los encierros y huelgas de hambre, en distintas comunidades de
España, Algeciras, Andalucía, Barcelona, Lorca, Lorqui, Madrid, Melilla,
Molina de Segura, Valencia... Y malestar e indignación, manifestadas a
través de las marchas de inmigrantes, como lo ocurrido en los 22
kilómetros que hay entre Fuente Alamo y Murcia.
Y pienso y siento como aquel inmigrante "sin papeles",
frustrado y deprimido, explotado y oprimido; y que descubro que se me
quita el alma, y que encima se me escupe.
Hay golpes en la vida tan fuertes... ¡Yo no sé!
No hay más que destacar la grandeza, la dignidad y el
espíritu combativo de los miles de inmigrantes que descienden y luchan
sin cesar en este valle de la sombra de muerte, en diversos puntos de
España, fuera del estado de derecho español por el derecho a la vida que
se le niega.
A la "Madre Patria", España.
¿Aquella Madre Patria, guardiana y salvaguardia nuestra,
dónde está? Aquella Madre Patria que consuela y reconforta, que no
diferencia y preferencia, es la madre que cada día el hijo inmigrante la
busca, para salir del valle de las sombras de la muerte.
¿Qué ha sucedido con los ideales de la Madre Patria
española: ideales de amor universal, del juicio moral de las raíces de
su propia cultura, que no puede dejar de entender sin su religiosidad
católica? Pues el advenimiento de los liberales españoles los han
destruido.
Estos, unidos a un movimiento portador de proyectos y
creador de leyes excluyentes y marginales y marginales, pretenden
separarnos de aquella imagen de la Madre Patria, para convertirla en un
símbolo del pasado.
Entre
la apariencia y la interioridad.
¡Ay de los que ponen malo por bueno, oscuridad por luz,
amargo por dulce! (Isaías 5:20). Esta afirmación bíblica sobre la
apariencia, se ve también reflejada en las palabras de Platón (427-347 A
C) "La injusticia es un mal, pero el mayor de los males es practicar la
injusticia aparentando ser justo".
No es difícil darse cuenta cuando se atenta contra la
dignidad humana. Y doblemente vergonzante que a la entrada de este siglo
y milenio, ver las reacciones irracionales y patológicas que sin piedad
se lanzan contra la inmigración irregular en toda Europa.
El análisis y las conclusiones del modelo español y de la
Comunidad Europea, sobre la inmigración, se sitúan en una posición ideal
de privilegios comunitarios.
El ideal de una Europa poderosa e insensible. Que instala
un escenario apocalíptico hacia la destrucción de las culturas
inmigradas extracomunitarias. Una ideología de carácter imperativo
disociadora hacia un sistema familiar, colectiva e igualitario, que se
contradice de una concordancia entre democracia y universalismo.
Examinemos que de aquello que describe al Estado español
como aceptable, ideal y normal; como criterio único, simple y real,
puede ser reconocido como una apariencia, opuesto a la interioridad.
1- El "Informe Delors", realizado para la UNESCO por la
Comisión Internacional sobre Educación para el siglo XXI, en él se
afirma que los cuatro pilares sobre los cuales debe fundamentarse la
educación del siglo presente son: Aprender a conocer a hacer, aprender a
vivir juntos y aprender a ser.
2- Las encíclicas pontificias hablan también
concretamente de la libertad de emigrar. Consideran un derecho inherente
al hombre "la facultad de dirigirse a determinado país, donde espera
encontrar unas condiciones de vida mejor para sí y para la familia
propia", y que "incumbe a los gobiernos recibir a los inmigrantes y, en
la medida compatible con el bien real de su pueblo, alentar a quienes
desean integrarse en la comunidad nacional. (Pacem i Terris).
3- A principios de los noventa, muchos demógrafos,
economistas y sociólogos como Divi-Bacci, afirmaban textualmente: Europa
comete un grave error al restringir la inmigración, ya que la
necesitará. También son de esta opinión los expertos catalanes del
Departamento de Política Territorial de la Generalitat de Cataluña, que
en el año 1993 manifestaron que sería preciso "importar" 350.000
inmigrantes en los próximos 35 años, sólo en aquella comunidad autónoma.
Es decir, 10.000 cada año. La política actual como trabajador extranjero
extracomunitario a España se ha quedado siempre muy por debajo de esta
cifra.
4- "Este aumento de la inmigración y del
multiculturalismo ha sido reciente y súbito en los países del sur de
Europa. Y este cambio de tendencia es probablemente la razón de la
generalizada convicción, muy repetida en los medios de comunicación de
que España ha pasado, en pocos años, de ser un país de emigrantes a ser
un país de inmigración. Afirmación precipitada e incierta, ya que, si es
innegable que se ha invertido la tendencia , debe de recordar también
que todavía son siete los residentes con nacionalidad española en el
extranjero extracomunitario residente en España, según las estadísticas
oficiales del año 1996" (Francesc Carbonell, profesor de Pedagogía de la
Universalidad de Girona y Director del Master en Exclusión Social y
Diversidad Cultural).
5- "Otro aspecto a cambiar en la política de contingentes
es el rigor con el que se plantea la exigencia de disponer de oferta de
empleo para solicitar la autorización de inmigración (el visado de
entrada para trabajar en España). La cuestión que se nos plantea es la
siguiente: ¿es posible canalizar legalmente los flujos migratorios si
exigimos, de forma rigurosa, la oferta de empleo a todo aspirante a
entrar en España para trabajar por cuenta ajena?. La respuesta es
claramente no. No es posible reducir la inmigración ilegal sino se
flexibiliza una exigencia como esa, ya que pocos empresarios o
empleadores irán a los países extranjeros a hacer las ofertas de empleo:
el empleador que necesita una empleada de servicio doméstico o un
trabajador para faenas agrícolas, o un peón para la construcción no irá
al país extranjero a buscar al trabajador, ni canalizará su oferta de
trabajo por un consulado; por tanto, las personas aspirantes a la
migración tendrán que seguir recurriendo a la entrada ilegal , para una
vez en España, buscar trabajo y tratar de regularizar su situación al
cabo de cierto tiempo. Este es el mecanismo que ahora está en
funcionamiento. (La inmensa mayoría de las nuevas entradas se producen
sin el visado legal de entrada para trabajar en España, utilizando
visados para turistas, pateras, etc.) y el problema es que está
suponiendo tremendas penalidades para los inmigrantes y el desarrollo de
las mafias" (Miguel Pajares, responsable del Área de Migraciones de
CC.OO).
6- El modelo magrebí de desarrollo-emigración, -como ha
ocurrido en muchos países, como en la España del desarrollismo o la
Filipinas actual- se ha basado en la visión e la emigración como una
fuente de divisas gracias a un producto de exportación: la mano de obra.
Los emigrantes cumplirían un rol equilibrado en el ajuste de la balanza
de pagos y en la desaturación de parados descualificados en el mercado
de trabajo. Bajo esta perspectiva, se aunaban dos respuestas una a nivel
económico y otra, a nivel social. Sobre la base de este modelo, la
emigración formaba parte no sólo de un plan económico y financiero
global, sino que también se integra en el medio de subsistencia de
muchas economías familiares.
Luigi Campos Chalco
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